UNA AMBICIÓN DESMEDIDA DISFRAZADA DE BIOGRAFÍA HISTÓRICA
OPPENHEIMER: UNA AMBICIÓN DESMEDIDA DISFRAZADA DE BIOGRAFÍA HISTÓRICA
Oppenheimer, del director Christopher Nolan, fue estrenada el 21 de julio de 2023 y producida entre Estados Unidos y Reino Unido. Con 100 millones de dólares de presupuesto final, el largometraje ha conseguido recaudar nada más y nada menos que 950 millones de dólares en taquilla y Nolan se ha posicionado entre los directores mejor pagados de la industria cinematográfica.
Si tenemos en cuenta que Nolan es uno de los directores más memorables de la historia del cine y que es casi imposible no reconocer su huella personal en cada una de sus películas, sabremos que Oppenheimer está llena de sellos tales como su característica narración no lineal, su alteración del orden cronológico, su toque místico y su forma de vacilar y jugar con el espectador constantemente; ya lo vimos en Memento o Inception. Además, el británico sabe cuidar al detalle los aspectos técnicos, tanto que la gran parte del peso visual lo deja a la suerte de la postproducción y los efectos especiales. Escenas como la ausencia de ruido cuando el doctor Oppenheimer recibe el alarido de sus fanáticos tras el triunfo de su creación o el hecho de intercalar escenas en blanco y negro y en color para representar la atemporalidad de las historias, consiguen crear un estilo narrativo confuso pero a la vez brillante en cuanto a complejidad. Sin ir más lejos, toda persona que haya visto la película habrá sentido el pánico que sintió el doctor al ver cómo le aplaudían por haber creado, según él, la mismísima destructora de mundos. Yo creo firmemente que reflejar esa brutalidad y esa frustración personal sin escuchar ni un solo diálogo es el verdadero significado de la comunicación en el cine.
Oppenheimer trata la historia del famoso físico estadounidense Robert Oppenheimer y creador de la bomba atómica durante su proceso de ideación en el llamado Proyecto Manhattan para combatir la amenaza de la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos. Ahora bien, el proyecto era muy ambicioso; tanto que resultó ser una mezcla entre una biografía y una película histórica cargada de tecnicismos que no lograron más que aburrir a demasiados espectadores y que no terminasen la película. Es innegable que se trata de una joya más de Nolan en el plano técnico en cuanto a su calidad audiovisual, sin embargo, la profundidad de la historia y los personajes cojea bastante, cosa que conlleva una falta de conexión entre la película y el público. Ningún director querría eso para ninguno de sus proyectos, pero Nolan no se caracteriza por encajar con lo común precisamente, así que también decidió que la duración fuese de 180 minutazos.
Ahora bien, el espectador sabía a lo que iba. Hay que estar preparado para ver una película histórica que habla sobre física durante 3 horas, pero nadie esperaba que fuese así de egoísta. Cualquier persona que afirme que no le ha importado el hecho de que la producción estuviese llena de tecnicismos científicos miente parcialmente; yo no tengo ni idea de ciencia y aseguro que es un bombardeo excesivo. Sin embargo, Nolan consigue que no parezca importante. Aquí la importancia la tiene, evidentemente, el diálogo, y es que los personajes no lo acompañan tan bien. Me atrevo a decir que los personajes son demasiado planos; no he sentido que estaba viendo al gran Strauss o al emblemático Einstein, tan solo a unos cuantos científicos. En este sentido, hasta el propio Oppenheimer flojea: la historia nos fuerza a observar a un protagonista brillante para luego convertirse en un antagonista que odia su propia obra. Eso es mucha complejidad que podría haber sido mejor desarrollada dadas las 3 horas utilizadas. Necesitaba más Robert y menos doctor Oppenheimer; ver al verdadero ser humano que llevaba dentro.
Está claro que Oppenheimer tenía que ser el protagonista, pero no se nutre de otros personajes, y eso hace que la película no funcione tan bien. Sin ir más lejos, el test de Bechdel nos lo reafirma: sí aparecen dos mujeres(Kitty Oppenheimer y Jean Tatlock), pero únicamente cumpliendo su rol de esposa y amante. Sí, hemos visto conversaciones entre mujeres, pero todas involucraban al doctor. Es una verdadera pena que no hayamos visto más de ellas, o de otras muchas mujeres relevantes en esta historia, en un contexto tan marcado como el avance científico durante la Segunda Guerra Mundial. La importancia que se le da a la política comunista tan solo roza la responsabilidad de las mujeres, y acapara por completo el juicio de los hombres científicos. Lo cierto es que Nolan se ha olvidado de las muchas mujeres que ayudaron, como Lise Meitner: la científica que descubrió la fisión nuclear en un contexto de amenaza de bombardeo por parte de la Alemania nazi, pero que siempre se negó a participar en un proyecto tan inhumano como el Proyecto Manhattan.
Los saltos temporales dan lugar a otro debate. Aun siendo una marca personal del director, no son tan acertados en una película de 3 horas en la que corres el riesgo de que sea aburrida. Si juntas aburrimiento y confusión, has perdido la magia del interés y las escenas no se pueden ubicar en una historia con tanta duración.
A pesar de todo esto, la producción nos deja con un final fascinante. Si bien no pude ver a Einstein, la escena final sí consiguió que saliese del cine llorando y con una sensación de vacío. Pude creerme el terror con el que Oppenheimer miró al científico cuando se cercioró de que había creado la propia muerte, pude sentir la repulsión hacia el ser humano y la guerra que Nolan trató de comunicar. Una vez más, el arma más letal se viste de ser humano.
Si tengo que concluir con un sí o un no, la respuesta es indudable: sí, debes ver Oppenheimer. Vas a conocer una historia fascinante y aterradora a partes iguales que sucedió de verdad y vas a visualizar una obra de calidad. Ahora bien, no todos los espectadores comprenderán el verdadero estilo Nolan y aguantarán hasta el final. Si quieres conocer la historia del doctor Oppenheimer y nutrirte de ella, no dudes en prestarle mucha atención y en llegar hasta el final, te sorprenderá gratamente.
PREMIOS
- Oscars 2024: 13 nominaciones, entre ellas Oscar a mejor película y mejor dirección
- Globos de oro 2024: Mejor película - Drama, Mejor dirección - (Christopher Nolan), Mejor actor principal - Drama (Cillian Murphy)
- BAFTA 2024: Mejor fotografía (Hoyte van Hoytema), Mejor montaje (Jennifer Lame), Mejor banda sonora (Ludwig Göransson)
FICHA TÉCNICA
- Duración: 180 minutos
- Dirección: Christopher Nolan
- Producción: Christopher Nolan, Charles Roven y Emma Thomas. Productora: Universal Pictures
- Guion: Christopher Nolan
- Fotografía: Hoyte van Hoytema
- Montaje: Jennifer Lame
- Música: Ludwig Göransson
- Interpretación: Cillian Murphy (Robert Oppenheimer), Emily Blunt (Kitty Oppenheimer), Matt Damon (Leslie Groves), Robert Downey Jr. (Lewis Strauss)
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